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Entrevista a Rocío Ramos-Paúl SUPERNANNY

En Papis y Pekes hemos realizado una entrevista a Rocío Ramos-Paúl, también conocida como SUPERNANNY. Nuestra invitada es licenciada en Psicología y educadora de menores. La mayoría la conocimos en 2006 cuando comenzó su programa de TV y hoy en día es raro que algún papá o mamá no sepa quien es Rocío Ramos Paúl. Es autora de varios libros,  Niños: Instrucciones de uso (Aguilar), Manual de Supernanny (Santillana), Aprendiendo a enseñar (Paraninfo), Mi hijo no come (Aguilar) y Niños desobedientes, padres desesperados (Aguilar).

 

entrevista-rocio-ramos-paul-supernanny-papis-y-pekesHola Rocío, ¿qué novedades van a encontrar los padres en este nuevo libro?.

Lo que van a encontrar es el recorrido de los niños entre los 0 a los 8 o  9 años, dependiendo de la madurez del niño. Ya sea tanto para estimular, como para aprender a conseguir un desarrollo como un niño feliz o para saber como enfrentarse diferentes dificultades. Es un libro para coger las ideas en el momento que les interese, y debe tratarse como un  manual e ir viendo y consultando poco a poco.

 

¿En que momento y cómo deben empezar los padres a educar a sus hijos?.

Es necesario hacerlo desde el minuto cero. Como he contado en alguna ocasión si los padres invirtieran el mismo tiempo que usan en decidir el nombre de su bebe en cómo van a coordinarse de cara a la educación de su hijo, sería maravilloso. La educación es una tarea muy dura, requiere mucho tiempo, pero es muy bonita y muy satisfactoria. Es necesario coordinarse, tener las ideas claras por lo menos en los puntos principales de como se van a hacer las cosas. Esto el niño lo vive de una forma mejor y le ayudará en su desarrollo.

¿A que edad es conveniente poner límites y normas a los pekes?.

Realmente los ponemos desde que nacen estableciendo una serie de rutinas. Por ejemplo, desde que nacen se establece un hábito de sueño, esto es una rutina pero a su vez es una norma. Es cierto que cuando mas dudas hay es cuando se llega a la etapa de 2-3 años con el “Yo Solito” “ el No”, las rabietas , etc. Todo lo que se haya trabajado previamente en etapas anteriores ayuda muchísimo a superar las siguientes.

¿Cómo deben enfrentarse los padres frente una rabieta?.

Hay que tener sobre todo una metodología, es decir, lo que vamos a explicar no vale sólo para una vez, hay que estar de acuerdo entre ambos papás y hacer siempre lo mismo. Quiere decir que sí en algún momento se deja de hacer, la próxima rabieta será mucho mas grande y va a ser más difícil de controlar.

Sobre todo en niños de esta edad,  las acciones que hacen es debido a una demanda de atención. Si se deja de atender una determinada conducta el niño entiende que eso no vale, de ahí viene la idea de ignorar el comportamiento.  Pero en esto tengo que ser muy clara SE IGNORA EL COMPORTAMIENTO NO AL NIÑO. Algunos padres cometen el error de ignorar al pequeño y lo que se tiene que hacer es ignorar un determinado comportamiento, que grita, que llora, que pega etc. Con esto lo que se transmite al niño es que ese comportamiento no es bueno y se le debe indicar como debe hacerlo.

Con esto se trabaja un comportamiento, es decir que cada cierto tiempo se vuelve con el niño y se le da la alternativa. Por ejemplo “ si recoges los juguetes vuelvo a atenderte, quieres que te ayude?”(siempre les intentamos ayudar). Es necesario recordarles, pasado un tiempo, el porqué de esa acción, ya que los niños tienen una atención de unos 3 minutos, después de ese tiempo se les suele olvidar y pasan a llorar y ya no tiene sentido la situación de refuerzo del comportamiento.

Cuando el niño lleve a cabo lo que le hemos pedido, entonces se le vuelve a prestar atención. Una cosa muy importante cuando el niño inicia la acción que queremos que realice, empezamos a reforzar POSITIVAMENTE sus acciones “ que bien lo estas haciendo, ahora vamos a poder ir a jugar”, o “que bien que voy a leerte el cuento que querías”, etc… y nos quedamos a escucharle porque sin esta última parte no tiene sentido la técnica.

Hay muchos padres que comentan que sus hijos no responden frente a un castigo, esto ¿por qué puede suceder?.

Esto pasa porque se abusa del castigo. Hay que tener en cuenta 3 factores. Primero, si no se utiliza el refuerzo positivo o el “premio”,  la alabanza o el beso, para reforzar positivamente el castigo, no resulta eficaz. Una conducta positiva se repite cuando nosotros la reforzamos. Cuando le hacemos ver al niño lo bien que esta haciendo lo que le hemos pedido “que bien lo haces”, ”que mayor eres” , esto hace que el niño repita las acciones que queremos conseguir.

El castigo es una de muchas fórmulas para disminuir la mala conducta. Si un padre le castiga por todo al niño, que a todos nos sale de primeras la expresión “estas castigado”, el niño asimila “da igual lo que haga que me van a castigar”.

También están los factores que hacen que el castigo esté bien aplicado. Aquí hay que destacar como segundo factor que la intensidad sea proporcional a la conducta, es decir… no se puede castigar al niño porque haya tirado un plato al suelo, 3 meses sin parque. Otra a destacar es que el castigo sea inmediatamente después a la mala conducta y que tenga que ver con ella, a ser posible, por ejemplo se le pude decir “ ahora para poder irte a jugar tienes que recoger el plato que has tirado y limpiar la zona que se ha manchado” por ejemplo. Y el tercer factor a tener en cuenta es que al niño NO le guste el castigo, no que supongamos que no le guste. Por ejemplo castigarle sin “chuches” y al niño las “chuches” no le gustan.

Teniendo en cuenta estos tres factores y utilizando varias formulas el castigo Si funciona.

Entonces sería como una… ¿“consecuencia”?.

Exacto, es un consecuencia a un comportamiento.

Muchas veces hemos escuchado a gente referirse a un niño como “este niño es malo”, ¿existe una tendencia a la hora de etiquetar a los niños?.

Siempre a habido esa tendencia. Nosotros lo que hacemos es obligar a los padres que sustituyan “el niño es” por “el niño hace” y la tendencia cambia, porque ya no se puede decir “es malo” , ya se dice “el niño no ha recogido”, “no has acabado el plato que te he puesto”, etc.

Es posible entonces que un niño que este escuchando siempre “este niño es malo” asuma el rol de ser malo?.

Lo asume siempre, en el colegio es un ejemplo claro. Si le decimos a un niño “eres un vago” el niño asume que tiene que ser un vago porque es lo que le dicen que sea. Aunque nos parezca contradictorio, es porque no le hemos contado que hay que hacer para dejar de serlo. Es darle una alternativa para cambiar su conducta. Hay otras formas como decirle “no estudias el tiempo suficiente”, “no has cumplido con tu horario” y después darle la alternativa con un “premio” o recompensa “si estudias el tiempo suficiente luego vamos al parque a jugar con tus amigos”, por ejemplo.

Se le da una alternativa para que cambie lo que esta haciendo. Si le digo que es un vago no le doy una alternativa a su comportamiento, con lo cual le “etiqueto” lo que lleva al niño a realizar un comportamiento acorde a la etiqueta que tiene.

Actualmente los abuelos están cada vez más presentes en la educación de los pequeños. Supuestamente los abuelos tienen esa etiqueta de malcriar a los nietos, pero es necesario que los abuelos pongan a los niños limites y normas?

Te voy a contestar con una pregunta, y ¿por qué tendrían que hacerlo?. Hay varios perfiles de abuelos, como los abuelos “canguro”, los que tienen que quedarse con los nietos muchas horas, por una situación económica determinada y demás factores.

Hay que explicarle a los padres que los abuelos son una figura que, en principio, está para malcriar, pero en ese momento están asumiendo responsabilidades que no son suyas porque ellos ya las asumieron en su momento. Lo que hay que decirles a los padres que pisen un poquito el freno. Los abuelos tienen que poner normas con determinadas acciones que tienen que ver con la responsabilidad, con comer, con dormir, eso se entiende, pero… los abuelos no son los padres. Los que ponen los limites son los padres, para bien y para mal.

Como padres no se les puede obligar a los abuelos a que en su casa por ejemplo haga un determinado menú, lo que si se puede es coordinarse y llevar a cabo una serie de acciones. Por ejemplo, sí el niño no come, no le hagas otra comida, o si se la haces, dímelo y yo(los padres) en la cena tendré que trabajar el tema de la alimentación,”.

Consiste en llegar a acuerdos, a puntos en común, entendiendo  que los abuelos ya han criado a sus hijos. Aunque los abuelos ahora  tengan esa “obligación” no pueden perder la parte de confidencialidad de “compinche” que tienen los abuelos con los nietos y aunque que por circunstancias tengan que asumir un rol que no les corresponde. Hay que encontrar un termino medio, teniendo en cuenta que cada caso es distinto y único.

¿Qué cosas nunca se deben hacer para evitar los celos entre los hermanos?.

Todos los niños han pasado por estas situaciones, esa emoción, esta ahí y lo que hay que aprender y lo que los padres tenemos que enseñar los niños es a canalizarla. Que hacemos? Por ejemplo, destacar aquellas cosas que a su edad puede hacer porque ya no es un bebé, es decir “ podemos ir al parque los dos” “podemos hacer los dos recados” “podemos ver la tele juntos” . Destacamos los “beneficios” de la edad del mayor frente al pequeño. También se le pueden facilitar tareas al hermano mayor  puede hacer con su hermano pequeño, como ayudar a darle de comer, o a cambiarle de ropa, o el “tienes que cuidar a tu hermano”,…  tratamos de involucrarle además de pasar ratos en familia y conseguiremos reforzar el vínculo.

Normalmente los padres tienden a regañar en exceso a los niños sin reforzar ni elogiar las cosas que hacen bien. ¿Hasta que punto puede afectar al nivel de frustración al niño?.

Si las regañinas no llevan consecuencias, ya sean positivas o negativas , es decir si no castigo, no premio, no alabo, la regañina se convierte en lo que llamamos “regañina crónica” que lo único que hace es que el niño se quede quieto ( en el mejor de los casos ) y espere a que termine de hablar su padre para continuar con lo que estaba haciendo. Esto conlleva que al niño no le llegue la corrección del comportamiento.

Entonces lo ideal es explicarlo de una forma clara, concisa y concreta y pasar a establecer una consecuencia. La consecuencia es lo que hace que el niño aprenda, como “esto no puede ser ahora” o “no todos estamos a tu disposición en cualquier momento”

¿Qué consecuencias puede tener que un niño que no tenga normas ni limites cuando llega a adolescente o a la edad adulta?.

Agresividad y ansiedad, son las dos cosas que están relacionadas con la no existencia de limites.

Y por ultimo…, ¿qué es lo mas importante a la hora de educar a nuestros hijos?.

Lo más importante es quererlos mucho y hacérselo saber. Contarles todos los días lo mucho que los queremos y lo importantes que son para nosotros, porque a veces no se hace lo suficiente.

Desde Papis y Pekes queremos agradecer a Rocío Ramos-Paúl por su colaboración y amabilidad. Ha sido un placer compartir este ratito con contigo.

 

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